Anverso: Representación del gato de Schrödinger, el experimento mental que ilustra la superposición cuántica. La cara del gato domina el núcleo de niobio; sus ojos representan la superposición de los estados «vivo» y «muerto». Alrededor del gato, extendiéndose hasta el borde de la moneda, se encuentran un átomo inestable, la escala de un contador Geiger, un símbolo de radiactividad y el observador. La abreviatura de la ecuación de Schrödinger se puede ver en la parte superior de la moneda.
Reverso: Representación deel experimento de Anton Zeilinger sobre el entrelazamiento cuántico. El montaje experimental simplificado muestra las estaciones de medición ALICE (A) y BOB (B), conectadas mediante un canal cuántico y un canal clásico. El núcleo de niobio ilustra el entrelazamiento de dos partículas con direcciones de espín opuestas.
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La física cuántica revela que el mundo ofrece mucho más de lo que se ve a simple vista. Explora el fascinante dominio de los componentes más diminutos de la materia (electrones, fotones y átomos), que desafían las leyes de la física clásica y existen en un reino de posibilidades, no de certezas. Solo mediante la observación o la interacción con un sistema, una de estas posibilidades se convierte en un estado real y medible. La física cuántica nos enseña que la naturaleza no es fija, sino que se rige por probabilidades. Sustituye la predictibilidad de la física clásica por un universo donde el azar, la superposición, el entrelazamiento y la incertidumbre son principios fundamentales. Estos hallazgos provocaron una profunda revolución en nuestra comprensión del espacio, el tiempo y la naturaleza misma de la realidad.
Por abstracto que parezca el mundo cuántico, ha influido durante mucho tiempo en nuestra vida cotidiana. Tecnologías como los láseres, los chips informáticos, los LED, los escáneres de resonancia magnética y los relojes atómicos (esenciales para el GPS) se basan en los principios de la física cuántica. Ahora, una segunda revolución cuántica está en marcha, allanando el camino para las computadoras cuánticas, la comunicación a prueba de manipulaciones y la criptografía cuántica de próxima generación: tecnologías que los equipos de investigación de la Universidad de Viena están impulsando.
El anverso de Física Cuántica presenta al gato de Schrödinger, el experimento mental que ilustra la superposición cuántica. La cara del gato domina el núcleo de niobio; sus ojos representan la superposición de los estados "vivo" y "muerto". Alrededor del gato, extendiéndose hasta el borde de la moneda, se encuentran un átomo inestable, la escala de un contador Geiger, un símbolo de radiactividad y el observador. La abreviatura de la ecuación de Schrödinger se puede ver en la parte superior de la moneda.
El reverso de la moneda celebra el experimento de Anton Zeilinger sobre el entrelazamiento cuántico. El montaje experimental simplificado muestra las estaciones de medición ALICE (A) y BOB (B), conectadas mediante un canal cuántico y un canal clásico. El núcleo de niobio ilustra el entrelazamiento de dos partículas con direcciones de giro opuestas.